Éticamente Correctas

Edad media: San Agustín y Santo Tomás

 

 

La Edad Media abarca los siglos III y V d. C.  Se inicia con la caída del Imperio Romano en manos de los bárbaros.

Según Eggers Lan, filosofo argentino, este período exactamente el período alejandrino, se lo consideraba como el fin de la filosofía y el triunfo de las ciencias exactas y del Cristianismo. De esta manera, ya no era indispensable dialogar y, por lo tanto, pensar, porque no se necesitaba a otro que interpelara.

Podemos hacer una relación y decir que el comienzo de esta decadencia filosófica surge con la muerte de Hipatía. Ella era mujer, filosofa y directora de la Universidad de Alejandría, se darán cuenta que ella no tenía muchas cosas a su favor y por ello representaba un peligro para lo establecido en ese entonces. Por eso, no nos sorprendamos al enterarnos que Hipatía finalmente fue apuñalada y quemada viva. Así comienza este período.

Mientras el Imperio Romano se convertía al Cristianismo, las escuelas filosóficas cerraban y la Iglesia establecía su Estado y así reemplazaba el pensamiento por la religión. De esta manera, se instala el Oscurantismo.

Con el auge de la Iglesia, surgen las dos escuelas más importantes de la Edad Media: la Patrística y la Escolástica.

 

 

San Agustín (354-430)

 

 

Nacido en Tagaste, provincia romana (África), fue uno de los Padres de la Iglesia que representaban la Patrística, según la cual éstos debían tener cuatro características:

 

Ortodoxia, Santidad de vida, Aprobación por la Iglesia y Antigüedad.

 

San Agustín fue formado en el cristianismo, pero luego atraído por el maniqueísmo. Según esta doctrina fundada por Maní existían dos principios: la Luz equiparada el Bien o Dios y la Oscuridad equiparada al Mal o Materia. Ambos eran eternos y originaban el tiempo.

Luego, San Agustín, gracias al neoplatonismo, vuelve al cristianismo.

Su doctrina era la Iluminación divina, según la cual sólo el alma racional puede alcanzar esas ideas ejemplares y eternas, así se da el “sentido íntimo” que integra las dos verdades: las que vienen del alma y las que llegan al alma desde Dios. Entonces, la Iluminación es posible cuando el hombre se aleja del mal.

Para San Agustín, el hombre ético es aquel que se guía por la fe y no solo con la razón.

 

Sus dos obras más importantes fueron:

Las confesiones” y “La Ciudad de Dios” donde establecía que para que el Estado y las personas lleguen a la Ciudad de Dios debían hacerlo a través de la autoridad de la Iglesia. Ésta fue una herramienta importante para el control el poder.

 

 

Santo Tomás de Aquino  (1225-1274)

 

 

 

Nacido cerca de Aquino, pertenecía a la Escuela Escolástica. Este término procede del vocablo Scholasticus, es decir, el que enseña en una  escuela, en especial, las siete artes del hombre libre llamadas mecánicas.

 

Santo Tomás apeló a la racionalidad para demostrar la existencia de Dios. Su concepto de verdad para arribar a Dios estaba compuesto por la teología revelada (verdades teológicas) y por la filosofía y la teología (las verdades son alcanzadas por la razón).

 

Las cinco vías de acceso a Dios son:

o       Principio de la física (los datos de la experiencia como punto de partida)

o       Principio metafísico (“todo lo que se mueve se mueve por otro”)

o       Principio de la física (imposibilidad de series hasta el infinito)

o       Principio teológico-filosófico (debe haber un primer motor)

o       Principio teológico (conclusión: Dios existe)

 

Santo Tomás es causalista, pero dice que las causas no pueden ser infinitas sino que debe existir un primer motor o causa primera generadora de la vida. De esta manera, Santo Tomás toma la idea del Primer motor de Aristóteles en su Filosofía Primera o Teología. Así establece que a Dios lo conocemos por sus efectos.

Comentarios

Parece que leyeron mis apuntes de Cátedra. Muy bien armado. Lo comentamos en clase. Abrazo.

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